Por lo que escucho, veo y leo,
hay quienes le tienen un odio al
ex presidente Leonel Fernández que no lo
pueden ver ni en pintura. Algunos con niveles de sensatez, por su paso por el
Estado durante 12 largos años; otros, sin embargo, por maledicencia,
resquemores o inquina.
Lo acusan –con razón- de haber
vendido y destruido las empresas del Estado, particularmente los ingenios
azucareros, por “capitalizar” o privatizar la Corporación Dominicana de
Electricidad, por preferir “pagar para no matar”, por los altos niveles
de corrupción, el auge de la delincuencia y el narcotráfico, entre muchas otras
cosas, incluyendo la degradación de la actividad política.